• Virtudes del Corán


Sura Los poetas (Ash-Shu’ará)
Jeque / Adel Alkalbaany

  • En el nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo
    Ta, Sin, Mim (1).
    Estos son los signos del Libro explícito (2).
    Tal vez te estés consumiendo porque no son creyentes (3).
    Si quisiéramos, haríamos descender sobre ellos un signo del cielo y sus cuellos se quedarían ante él humillados (4).
    No les viene ningún nuevo recuerdo del Misericordioso del que-no se aparten (5).
    Han negado la verdad, pero ya les llegarán las noticias de aquello de lo que se burlaban (6).
    ¿Es que no ven la tierra y cuántas nobles especies hemos hecho crecer en ella? (7).
    Es cierto que en eso hay un signo, pero la mayoría de ellos no son creyentes (8).
    Y realmente tu Señor es el Irresistible, el Compasivo (9).
    Cuando tu Señor llamó a Musa: i Ve a donde la gente injusta! (10).
    La gente de Fir`aún. ¿Es que no van a ser temerosos? (11).
    Dijo: Señor, temo que me tachen de mentiroso (12).
    y mi pecho se estreche y mi lengua no se suelte, envía conmigo a Harán (13).
    Ellos me reclaman un delito y temo que me maten (14).
    Dijo: En absoluto. Id ambos con Nuestros signos, que estaremos junto a vosotros escuchando (15).
    Presentaos ante Fir`aún y decidle: Somos portadores de un mensaje del Señor de los mundos (16).
    para que dejes ir con nosotros a los hijos de Israel (17).
    Dijo: ¿Acaso no te criamos con nosotros cuando eras niño y permaneciste entre nosotros años de tu vida (18).
    e hiciste lo que hiciste conviertiéndote en un renegado? (19).
    Dijo: Cuando lo hice estaba entre los extraviados (20).
    Y al sentir miedo huí de vosotros, entonces mi Señor me concedió juicio y me hizo uno de los enviados (21).
    Y éste es el favor que tú me hiciste: esclavizar a los hijos de Israel (22).
    Dijo Fir`aún: ¿Y quién es el Señor de los mundos? (23).
    Dijo: El Señor de los cielos y de la tierra y de lo que hay entre ambos, si tuviérais certeza (24).
    Dijo a quienes estaban a su alrededor: ¿Habéis oído? (25).
    Dijo: Es vuestro Señor y el Señor de vuestros primeros padres (26).
    Dijo: Verdaderamente vuestro mensajero, el que os ha sido enviado, es un poseso (27).
    Dijo: El Señor del oriente y del occidente y de lo que hay entre ambos, si comprendiérais (28).
    Dijo: Si tomas otro dios que yo, te dejaré. entre los prisioneros (29).
    Dijo: ¿Incluso si te traigo algo evidente? (30).
    Dijo: Tráelo, si eres de los que dicen la verdad (31).
    Y arrojó su vara, y entonces fue una serpiente evidente (32).
    Sacó su mano y fue blanca para los que lo presenciaban (33).
    Le dijo al consejo de nobles que estaba a su alrededor: Realmente es un mago experto (34).
    que quiere haceros salir de vuestra tierra con su magia, ¿qué deliberáis? (35).
    Dijeron: Dales_ un plazo a él y a su hermano y manda reclutadores a las ciudades (36).
    que te traigan a todo mago experto (37).
    Y se reunieron los magos en el lugar de la cita, el día fijado (38).
    Se dijo a la gente: ¿Os reuniréis? (39).
    Tal vez sigamos a los magos si son los vencedores (40).
    Y cuando los magos se presentaron, le dijeron a Fir`aún: ¿Tendremos alguna recompensa si somos los vencedores? (41).
    Dijo: Sí, y en ese caso, estaréis entre los próximos (a mí).
    (42).
    Les dijo Musa: Arrojad lo que arrojáis (43).
    Y arrojaron sus cuerdas y varas diciendo: ¡Por el poder de Fir`aún, seremos los vencedores! (44).
    Y arrojó Musa su bastón y se tragó la mentira que habían creado (45).
    Entonces cayeron los magos postrados (46).
    Dijeron: Creemos en el Señor de los mundos (47).
    , el Señor de Musa y de Harún (48).
    Dijo: ¿Creéis en él sin mi permiso? El es, en verdad, vuestro cabecilla, el que os ha enseñado la magia, pero vais a saber: Os cortaré la mano y el pie contrarios y os crucificaré a todos (49).
    Dijeron: No hay mal, pues verdaderamente hemos de volver a nuestro Señor (50).
    Realmente esperamos con anhelo que nuestro Señor nos perdone las faltas por haber sido los primeros creyentes (51).
    E inspiramos a Musa: Sal de noche con Mis siervos pues seréis perseguidos (52).
    Y envió Fir`aún reclutadores a las ciudades: (53).
    Estos no son mas que un pequeño número; (54).
    y ciertamente nos han enfurecido (55).
    Somos una sociedad que está en guardia (56).
    Así los sacamos de jardines y manantiales (57).
    Y de tesoros y de una noble posición (58).
    Así fue. Y se lo dimos en herencia a los hijos de Israel (59).
    Y los persiguieron al salir el sol (60).
    Cuando ambos grupos se divisaron, dijeron los compañeros de Musa: Hemos sido alcanzados (61).
    Dijo: No, mi Señor está conmigo y El me guiará (62).
    E inspiramos a Musa: Golpea con tu vara en el mar. Y se abrió, y cada lado era como una enorme montaña (63).
    Y atrajimos allí a los otros (64).
    Salvamos a Musa y a todos los que estaban con él; (65).
    luego ahogamos a todos los demás (66).
    Verdaderamente en eso hay un signo. La mayoría de ellos no eran creyentes (67).
    Y es cierto que tu Señor es el Irresistible, el Compasivo (68).
    Cuéntales la historia de Ibrahim, (69).
    cuando le dijo a su padre y a su gente: ¿Qué es lo que adoráis? (70).
    Dijeron: Adoramos ídolos a cuyo culto estamos dedicados (71).
    Dijo: ¿Acaso os escuchan cuando los invocáis? (72).
    cU os benefician u os perjudican? (73).
    Dijeron: Sin embargo encontramos a nuestros padres que así hacían (74).
    Dijo: ¿Habéis visto lo que adoráis (75).
    vosotros y vuestros padres antiguos? (76).
    Ellos son mis enemigos, al/ contrario del Señor de los mundos (77).
    Que me creó y me guía (78).
    Que me alimenta y me da de beber (79).
    y que, cuando estoy enfermo, me cura (80).
    Y el que me hará morir y luego me devolverá a la vida (81).
    Y de Quien espero con anhelo que me perdone las faltas el Día de la Rendición de cuentas (82).
    ¡Señor mío! Dame juicio y tenme entre los justos (83).
    Concédeme que los que vengan después hablen de mí con verdad (84).
    Hazme de los herederos del Jardín de la Delicia (85).
    , y perdona a mi padre, él ha sido de los extraviados (86).
    Y no me entristezcas el día en que sean devueltos a la vida (87).
    El día en que ni la riqueza ni los hijos servirán de nada (88).
    Sólo quien venga a Allah con un corazón limpio (89).
    El Jardín será acercado a los Temerosos (90).
    Y el Yahim se mostrará a los extraviados (91).
    Y se les dirá: ¿Dónde está lo que adorábais (92).
    fuera de Allah? ¿Pueden ayudaros o ayudarse a sí mismos? (93).
    Entonces serán arrojados en’ él unos encima de otros, ellos y los que se extraviaron (94).
    Y los ejércitos de Iblis, todos juntos (95).
    Y dirán, discutiendo en él: (96).
    iPor Allah que estábamos en un claro extravío! (97).
    Cuando Le atribuíamos iguales al Señor de los mundos (98).
    No nos extraviaron sino los malhechores (99).
    Y no tenemos a nadie que interceda por nosotros; (100).
    ni ningún amigo ferviente (101).
    Ojalá y tuviéramos una oportunidad más para poder ser creyentes (102).
    Es verdad que en eso hay un signo, pero la mayoría de los hombres no son creyentes (103).
    Y es cierto que tu Señor es el Irresistible, el Compasivo (104).
    La gente de Nub negó a los enviados (105).
    , cuando su hermano Nub les dijo: ¿No vais a tener temor? (106).
    Yo soy para vosotros un mensajero fiel (107).
    Así pues temed a Allah y obedecedme (108).
    No os pido ningún pago por ello; mi recompensa sólo incumbe al Señor de los mundos (109).
    Así pues, temed a Allah y; obedecedme (110).
    Dijeron: ¿Vamos a creer en ti cuando los que te siguen son los más bajos? (111).
    Dijo: No me corresponde saber lo que hacen (112).
    Su cuenta no incumbe sino a mi Señor, si fuérais conscientes (113).
    Y yo no voy a rechazar a los creyentes (114).
    Yo sólo soy un advertidor explícito (115).
    Dijeron: Si no dejas de hacerlo, Nub, date por lapidado (116).
    Dijo: ¡Señor mío! Realmente mi gente me ha negado (117).
    Dicta un juicio entre ellos y yo y sálvame a mí y a los creyentes que están conmigo (118).
    Y lo salvamos a él y a quien con él estaba en la nave henchida (119).
    Luego ahogamos a los que quedaron (120).
    Realmente en eso hay un signo. La mayoría de ellos no eran creyentes (121).
    Es cierto que tu Señor es el Irresistible, el Compasivo (122).
    Los `Ad negaron a los enviados (123).
    cuando su hermano Hud les dijo: ¿No vais a temer? (124).
    Yo soy para vosotros un mensajero fiel (125).
    Así pues temed a Allah y obedecedme (126).
    No os pido por ello ningún pago, mi recompensa sólo incumbe al Señor de los mundos (127).
    ¿Cómo es que edificáis señales en los lugares elevados de cada camino por capricho? (128).
    .Y os construís fortalezas como si fuérais a ser inmortales? (129).
    LY cuando atacáis, os comportáis como tiranos? (130).
    iTemed a Allah y obedecedme! (131).
    iTemed a Aquel que os ha agraciado con lo que sabéis! (132).
    Os ha agraciado con ganado e hijos (133).
    , jardines y manantiales (134).
    De verdad temo para vosotros el castigo de un día grave (135).
    Dijeron: Nos da igual que nos exhortes o que te quedes sin exhortarnos (136).
    Esto no es sino la manera de ser de los antiguos (137).
    Y no vamos a ser castigados (138).
    Negaron la verdad que traía y los destruimos, es verdad que en eso hay un signo. La mayoría de ellos no eran creyentes (139).
    Realmente tu Señor es el Irresistible, el Compasivo (140).
    Los Zamud negaron a los enviados (141).
    , cuando su hermano Salih les dijo: ¿No vais a tener temor? (142).
    Yo soy para vosotros un mensajero fiel; (143).
    así pues, temed a Allah y obedecedme (144).
    No os pido ningún pago por ello; mi recompensa sólo incumbe al Señor de los mundos (145).
    ¿Acaso vais a ser dejados a salvo en lo que tenéis? (146).
    ¿En jardines y manantiales, (147).
    cereales y palmeras de tiernos brotes? (148).
    LY esculpís casas en las montañas con arrogancia? (149).
    Temed a Allah y obedecedme (150).
    Y no obedezcáis lo que os mandan los que sobrepasan los límites (151).
    Esos que siembran corrupción en la tierra en vez de poner orden (152).
    Dijeron: Tú no eres mas que un hechizado (153).
    , no eres mas que un ser humano como nosotros, trae una señal si eres de los que dicen la verdad (154).
    Dijo: Esta camella tendrá su turno de bebida y vosotros el vuestro, un día fijado (155).
    No le hagáis ningún daño para que no os sorprenda el castigo de un día grave (156).
    Pero la desjarretaron y amanecieron arrepentidos (157).
    El castigo los agarró, realmente en esto hay un signo. La mayoría de ellos no eran creyentes (158).
    Y es verdad que tu Señor es el Irresistible, el Compasivo (159).
    La gente de Lut negó a los enviados (160).
    Cuando su hermano Lut les dijo: ¿No vais a temer? (161).
    Yo soy para vosotros un mensajero fiel; (162).
    así pues, temed a Allah y obedecedme (163).
    No os pido ningún pago a cambio; mi recompensa sólo incumbe al Señor de los mundos (164).
    ¿Vais a todos los varones del mundo (165).
    dejando las esposas que Allah creó para vosotros? Sois gente que excede los límites (166).
    Dijeron: Si no te detienes, Lut, te encontrarás entre los expulsados (167).
    Dijo: Yo soy de los que aborrecen lo que hacéis (168).
    ¡Señor! Líbrame a mí y a mi familia de lo que hacen (169).
    Y lo salvamos a él y a su familia, a todos (170).
    , menos a una vieja que fue de los que se quedaron (171).
    Luego aniquilamos a los demás (172).
    E hicimos caer sobre ellos una lluvia. ¡Qué mala lluvia la de los que han sido advertidos! (173).
    Realmente ahí hay un signo. La mayoría de ellos no eran creyentes (174).
    Es verdad que tu Señor es el Irresistible, el Compasivo (175).
    Los dueños de al-Ayka negaron lo que decían los enviados (176).
    Cuando Shu’ayb les dijo: 1,No vais a temer? (177).
    Yo soy para vosotros un mensajero fiel, (178).
    así pues, temed a Allah y obedecedme (179).
    No os pido ningún pago a cambio; mi recompensa sólo incumbe al Señor de los mundos (180).
    Sed justos al medir sin perjudicar a la gente en ello (181).
    Y pesad con la balanza equilibrada (182).
    sin menguar a la gente sus cosas. Y no cometáis maldades en la tierra como corruptores (183).
    Y temed a Aquel que os ha creado a vosotros y a las generaciones primeras (184).
    Dijeron: No eres mas que uno de esos hechizados (185).
    Tan sólo eres un ser humano como nosotros y no te consideramos sino como uno de los que mienten (186).
    Haz que caiga sobre nosotros un trozo de cielo si dices la verdad (187).
    Dijo: Mi Señor conoce mejor lo que hacéis (188).
    Y lo negaron y los sorprendió el castigo del día de la nube que les dió sombra, ciertamente fue el castigo de un día grave (189).
    Verdaderamente ahí hay un signo. La mayoría de ellos no fueron creyentes (190).
    Es cierto que tu Señor es el Poderoso, el Compasivo (191).
    Y es cierto que él es una revelación hecha descender por el Señor de los mundos (192).
    Lo trajo desde lo alto el espíritu fiel (193).
    a tu corazón, para que fueras uno de los advertidores (194).
    en clara lengua árabe (195).
    Está en las escrituras de las primeras comunidades (196).
    ¿No les sirve de prueba que lo conozcan los sabios de los hijos de Israel? (197).
    Si lo hubiéramos hecho descender a uno que no hubiera sido árabe (198).
    y lo hubiera recitado para ellos, no habrían creído en él (199).
    Así es como lo imbuimos en los corazones de los que hacen el mal (200).
    No creerán en él hasta que no vean el castigo doloroso (201).
    El c ial les llegará de repente sin que se den cuenta (202).
    Y dirán: ¿Es que se nos va a dar un tiempo de espera? (203).
    ¿Acaso quieren acelerar la llegada de Nuestro castigo? (204).
    ¿Qué te parece si los dejamos disfrutar unos años (205).
    y luego les llega lo que les fue prometido? (206).
    Las posesiones de las que hayan disfrutado no les servirán de nada (207).
    No hemos destruido ciudad alguna que no haya tenido advertidores (208).
    para hacer recordar. No hemos sido injustos (209).
    Y no lo han hecho descender los demonios, (210).
    ni les corresponde, ni pueden (211).
    A ellos no se les permite escuchar (212).
    Y no invoques a otro dios junto a Allah porque serías de los que han de sufrir el castigo (213).
    Y advierte a tu clan, a los que están más próximos a ti (214).
    Y baja tus alas en favor de,los creyentes que te siguen (215).
    Pero si te desobedecen, di: Soy inocente de lo que hacéis (216).
    Y confíate al Poderoso, al Compasivo (217).
    Aquel que te ve cuando te pones en pie (218).
    y en tus distintos movimientos entre los que se postran (219).
    El es Quien oye y Quien sabe (220).
    ¿Queréis que os diga sobre quién descienden los demonios? (221).
    Descienden sobre todo embustero malvado (222).
    que presta oído. La mayoría de ellos son unos mentirosos (223).
    Así como sobre los poetas a los que siguen los descarriados (224).
    ¿Es que no ves cómo divagan en todos los sentidos? (225).
    ¿Y que dicen lo que no hacen? (226).
    Con la excepción de los que creen, llevan a cabo las acciones rectas, recuerdan mucho a Allah y se defienden cuando han sido vejados. Y ya sabrán los que fueron injustos a qué lugar definitivo habrán de volver (227).

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